Dans le noir

Hace años fui en Berlin a un restaurante oscuro/negro, regentado por ciegos: Noctivagus.

La entrada era la de un restaurante normal, con luz. Allí, en una barra de bar, elegías el menú que tomarías dentro (por aquello de que luego no se iba a ver ni un pimiento).

Después, te pasaban a una sala intermedia entre el reino de la luz y el reino oscuro. En esta sala –búnker te recogía un ciego y te llevaba de la mano hasta el comedor principal, en el que no se veía absolutamente nada. Y nada es nada. Con los ojos abiertos como platos intentaba atisbar alguna rendija de luz, pero imposible. A veces, en la oscuridad total, se logran distinguir sombras, identificar lugares…Aquí, la negrura era infinita.

Si necesitabas levantarte para ir al baño o hacer cualquier gestión, tenías que gritar el nombre de tu camarero que vendría a recogerte y llevarte de la mano hasta una zona con luz desde la que se pudiera emprender el camino al lugar deseado.

Ya en la mesa, que podía tratarse de una mesa compartida o individual en función de lo que uno hubiera solicitado, empezaba el ritual de la comida y toda una nueva experiencia.

La idea de estos lugares es aprender a desarrollar otros sentidos, en este caso el gusto, y no dejarnos llevar por lo que vemos.

Pensé en las muchas posibilidades que tienen estos restaurantes. Por ejemplo, una cita a ciegas en un lugar así puede ser muy divertida y esclarecedora. En el comedor ciego conoces a una persona y te dejas llevar por su conversación, su timbre de voz, tal vez el tacto, sin tener en cuenta su físico. El café, sin embargo, se toma en una zona iluminada y allí puedes ver a tu partenaire por vez primera.  Y descubrir si su físico concuerda con lo que te habías imaginado o para nada.  Shock!

Por otro lado, se desata la imaginación y es divertido pensar en si tus compañeros estarán comiendo con los dedos, si te estarán robando vino, si harán alguna guarrada en la mesa, si quien te ha tocado es tu pareja u otra persona…

Lo de menos fue la comida y lo de más la experiencia.

Varias ciudades tienen su restaurante oscuro, como Dans le noir en Barcelona etc.

Hay otros en los que te ponen unos antifaces, pero creo que la experiencia tiene que ser menos intensa.

www.noctivagus.com

http://barcelona.danslenoir.com/

En Bilbao, en À TABLE, ofertan cenas a ciegas con antifaz: http://www.minube.com/rincon/restaurante-bistrot-a-table-a367621